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domingo, 30 de octubre de 2011

Hasta pronto ;)


Entro de nuevo en el garito donde tantas noches he cerrado el día, donde tantas otras he compartido mis penas, mis glorias, mis alegrías… Todo aquello que puedo mezclar con un poco de lo que quema los recuerdos. Me siento en mi sitio de siempre y pido lo que siempre pido. En un arrebato pequeño de inspiración, agarro una servilleta, la única que no estaba manchada, y saco el boli con que describo las soledades que me acompañan por las calles, en noches como esta.
“Me remonto a lo que cité hace ya tiempo, -o uno lleva la vida hacia adelante, o la vida se lo lleva uno por delante-, y es así y es verdad. Quizás sea hora de parar, de descansar un poco. Porque cuando el corazón sufre con cada latido, si cada palabra sangra más que la anterior, escribir se vuelve un rio de dudas que te aprisionan y no te dejan vivir.
Y este corazón como dice Sabina, está podrido de latir. Quizás si quisiera que el tiempo me convirtiese en el vago recuerdo reflejado en un trozo de mármol, que mi polvo sea el que alimente estás calles ya ensuciadas por el veneno que se cuela entre los recodos de las baldosas, que si muero…, prefiero que sea en verso. Volveré a coger ese cuaderno de las inspiraciones. Apuntaré cada mes de ausencias para que nadie me los robe. Dejaré que la vida me lleve por otros caminos, los que ella decida, porque este mundo es muy grande, y solo quiero un trocito de él. Hasta pronto.”

miércoles, 19 de octubre de 2011

La canción maldita


Las poesías solo sirven para ahorrase el dinero en psiquiatras y para rellenar los trozos en blanco de tu alma.
Seguro que me dejé alguna canción maldita a la deriva en este mundo, o alguna reflexión mojada en el suelo...
O simplemente algún verso, perdido entre las páginas que componen el tiempo.

domingo, 16 de octubre de 2011

Italy II (Florencia)


Princesa, ¿qué fue de tus sueños?.
Princesa, ¿quién derruyó tu palacio?
Quién de este mar de ilusiones te ha sacado.

Ruegas con tu mirada que
el mundo no se te escape,
que de tus ojos no salgan
lagrimas vestidas de sangre.

Tal vez, desde el cristal
no valga la pena esperar.
Quizás, en esta noche
no hay luna llena que contemplar.

No te dejes tus sueños
en el camino.
No cojas senderos
que no lleguen a tu destino.

Quita la cortina, sal de esa prisión.
Deja que este paisaje, te llegue
al corazón.

sábado, 15 de octubre de 2011

Italy I (Venecia)


Creí que todos mis sueños
se construyen con arena.
Que todos mis versos
se quedan siempre a la vereda.

Defecto de tener esta alma
que me mantiene y no quiero.
Pensé que los problemas que el viento alejó,
los llovió el cielo.

Aprendí que en los lares
de la eterna vida,
no hay calle que por muy larga que sea,
no tenga una esquina.

No serán estas canciones de primavera,
no será que a veces estoy soñando,
no será que a veces cuando nos miramos,
buscamos lo invisible en el fondo de un vaso.

Y de esa fina línea que acompaña al horizonte,
nacen nubes pintadas de oleo.
Y allá donde dejé que el infierno quemase mis penas,
me di cuenta, este mundo no está hecho para mí,
que solo me queda, escribir.

jueves, 6 de octubre de 2011

El sofista que debía aprender a observar

Lo que les presento ahora, en cierto modo, es una conversación entre dos amigos, una normal, cualquiera. Sin embargo, incluso de las palabras mas banales e insignificantes, si lo construyes bien, te sale algo tan maravilloso como esta "fábula" que escribió mi amigo Alejandro Escalzo Linares.


- ¿Y tú qué ves aquí?
- ¿Yo? Una manzana
- ¿Y allí?
- Un árbol, como tantos a su alrededor.
- ¿Por qué hay cosas que ves igual que yo, y cosas que ves mejor?
- (risas)
- No te rías. ¿Es que tienes algún tipo de gafas que te permitan ver las cosas mejor?
- Te equivocas amigo, yo no veo las cosas mejor que tú, las veo diferentes.
- ¿Por eso ella no me quiere?, ¿Por qué me ve diferente a los demás?
- No te ve diferente, tú a ella la ves de una manera, y ella a ti de otra.
- Esta ceguera me está haciendo la vida imposible.
- Para eso estás aquí, para aprender a observar.
- Se intentará...
- No lo intentes, hazlo, o no lo hagas.
- Pero es imposible no rendirse alguna vez. Si viera todo igual que tu sería todo mucho más fácil.
- Lo que intento decirte, joven e inexperto amigo, es que, cada uno ve el mundo a su manera, y eso es algo que no puede copiarse. Solo tú debes aprender a mirar, y hallarás las respuestas que buscas.
- ¿Y cómo lo hago?
- Experiencia joven, sabiduría y experiencia.
- Las experiencias no me gustan, me producen dolor y sufrimiento.
- Solo una cosa es más dolorosa que aprender de la experiencia, y es... no aprender de la experiencia.
- ¿Estás intentando decirme qué tendré que cometer innumerables errores a lo largo de mi vida, de los cuales me arrepentiré, para aprender de ellos?
- Aprende de los errores muchacho, y enfila hacia el futuro con ganas y fuerzas, pues solo tú sabrás como enfrentarte a los problemas que el mundo te planteará.
- Muchas gracias por enseñarme, de verdad.
- No, muchas gracias a ti, por aprender de las dificultades.

lunes, 3 de octubre de 2011

Gracias, estés donde estés, gracias...


Alberto, te parecerá  que lo que te hace más feliz no es muchas veces exactamente lo mejor para ti, pero eso va a ser lo que te haga levantarte cada mañana, va a ser tu pasión y también tu debilidad, tú tienes que buscar el equilibrio.
Con los años, mi conclusión es que la felicidad no existe (como estado permanente), hay momentos felices y algunos caen del cielo... Es una cuestión de actitud ante la vida y hay que aceptar que tendremos momentos buenos y malos y que ésto es preferible a la monotonía. 

domingo, 2 de octubre de 2011

Por las calles del mundo...


Esta noche imaginé pasear por las calles de Paris, con la luz de las farolas marcando mi camino. Y en el fondo del vacío, un sonido, un dulce y grácil sonido, profundo, como los boleros que tocaban en los atardeceres junto al Sena. Caminé mientras intentaba encontrarme, o quizás, sin pensarlo mucho, me alejaba un poco más de mí, y disfrutaba mientras, de repente, desaparecía bajo una cortina de humo intensa que me tapaba el camino…

Esta noche soñé recorriendo por los paseos de Rio, en una frágil noche, pendiente el tiempo de si se rompía el fino hilo de lluvia, y que volviese a llover sobre mojado. A los lados del paseo, como sin quererlo, un pianista dejaba escapar de sus manos las notas que dejaban escritas una bossanova en el cielo, y mientras, bailaba ya con la lluvia bajo mis pies, sonriendo. Y de repente, la imagen se emborronaba, y a lo lejos se sembraba otra imagen…

Esta noche decidí sacar unos acordes de pequeño calibre, pero acertados, por los bulevares de Nueva Orleans, susurrando con la guitarra un Jazz perdido y triste en algún rincón de este mundo. Y a lo lejos, distorsionando el sonido ambiental, un acordeón y un contrabajo hacían migas charlando en La menor.

Sucumbido, olvido las avenidas, olvido que este verano se acaba y el otoño llena de hojas los suburbios del corazón. Vuelvo a casa y dejo, esta vez sí, que el mundo sueñe por mí.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Melancolía, noche y día.

Maldita noche,
me has dejado al amparo de la soledad.
En este camino la luz
solo es oscuridad.

La lluvia difumina las calles,
los sentidos se terminan de apagar.
Dejo que este mundo injusto
me termine de rodear.

Las estrellas me sirven de guía,
la luna se decide a acompañar
las huellas que voy dejando
en este camino a la eternidad.

Y me dejé el corazón guardado,
en el fondo de un cajón.
Y me dejé mil versos escondidos,
en cada rincón.

Saqué del bolsillo ese recuerdo,
me dejé en el alma una pena,
cada gota de esta lluvia
se perdió en la arena.

No es cada paso que doy,
es cada pisada que dejo atrás.
Por hoy ya está bien.
Buenas noches, soledad.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Remember

Alguna vez, inevitablemente, nos damos la vuelta para ver el pasado y recordar que otros tiempos fueron mejores, que la sonrisa pernoctaba en nuestra cara, que los días sabían a gloria, que las calles corrían contigo en una mañana de dulce despertar. Siempre me gusta decir que no debemos arrepentirnos de nuestros errores, por muy fatídicos que hubieran sido, porque, en aquel momento en el que los cometimos, hacerlo nos pareció la mejor opción. Pero a veces es inevitable volverse y decir que hubiese pasado...si todo hubiese sido distinto. 
Son momentos que no deseas recordar pero la espina sigue clavada, el daño ya está hecho, sabes que ese dolor seguirá ahí y no podrás quitártelo y el único remedio que ves es llorar, llorar para intentar suavizar esa sensación, de que el pasado te pisa los talones y te recuerda que sigue ahí, que no se ha ido, que no se irá nunca.
Pero delante siempre se tiene un futuro, otro día de gloria, otra sonrisa que pernoctará, otro dulce despertar, porque, como dicen los buenos cantantes -la mejor canción está por escribir-. Y a veces me digo eso, hubo buenos momentos en mi vida, pero el mejor, aún está por vivir.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Cartas retóricas


De miradas no se escribe una carta,
de silencios no surge el amor.
Aquí está todo lo que dijimos
Pero el viento se llevó.

Suenan los llantos de una canción pérdida,
de un acorde menor que vuelve gris el día.
No me acuerdo de dónde escribí esto,
no recuerdo donde dejé cada beso.

Un viaje sin retorno rumbo a la inspiración,
Aquello que el mar bajo mis pies no se llevó.
Recorrí ciudades escribiendo versos,
La libertad dejó de consumirme, dejó de ser un peso.

Y ahora no vivo sin ti, vivo porque vive tu recuerdo,
Como aquel que a lo lejos, dejó el grito en el cielo.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Deambulo en las noches

Deambulo en las noches,
soy peregrino de las calles,
colecciono lo que queda…
poco de mí en los bares.

No me dedico a robar
ni siquiera amores sin razón.
Quizás solo algún beso
que me anime el corazón.

En el cielo ya no quedan
esas estrellas que miraban,
con tristeza en los ojos,
como mis penas arrastraba.

Soy el lobo solitario
que a la luna aullaba
por quedarse un rato más
por sentir que el tiempo pasa.

Quizás muera,
quizás no,
Ahora mi alma está en paz.
Y solo creo, que me queda, solo creo,
olvidar.

domingo, 21 de agosto de 2011

A dónde vas


¿A dónde vas?
perdido por ese barrio oscuro y gris,
que recorre tu alma
y dejas de ser feliz.

Tu voz guarda silencio.
Tus labios a veces callan.
Es mejor dejar pasar el tiempo
y fingir que todo pasa.

Y a lo lejos se divisa otro
amanecer.
El sol agotado quiere volver
a ver.

¿A dónde voy?,
cansado de esperar
por este barrio gris.
Y todo sucede.
Y nada acontece.
Y el mundo volverá a sonreír.