Alguna vez, inevitablemente, nos damos la vuelta para ver el pasado y recordar que otros tiempos fueron mejores, que la sonrisa pernoctaba en nuestra cara, que los días sabían a gloria, que las calles corrían contigo en una mañana de dulce despertar. Siempre me gusta decir que no debemos arrepentirnos de nuestros errores, por muy fatídicos que hubieran sido, porque, en aquel momento en el que los cometimos, hacerlo nos pareció la mejor opción. Pero a veces es inevitable volverse y decir que hubiese pasado...si todo hubiese sido distinto.
Son momentos que no deseas recordar pero la espina sigue clavada, el daño ya está hecho, sabes que ese dolor seguirá ahí y no podrás quitártelo y el único remedio que ves es llorar, llorar para intentar suavizar esa sensación, de que el pasado te pisa los talones y te recuerda que sigue ahí, que no se ha ido, que no se irá nunca.
Pero delante siempre se tiene un futuro, otro día de gloria, otra sonrisa que pernoctará, otro dulce despertar, porque, como dicen los buenos cantantes -la mejor canción está por escribir-. Y a veces me digo eso, hubo buenos momentos en mi vida, pero el mejor, aún está por vivir.
lunes, 12 de septiembre de 2011
viernes, 2 de septiembre de 2011
Cartas retóricas
De
miradas no se escribe una carta,
de
silencios no surge el amor.
Aquí
está todo lo que dijimos
Pero el
viento se llevó.
Suenan
los llantos de una canción pérdida,
de un
acorde menor que vuelve gris el día.
No me
acuerdo de dónde escribí esto,
no
recuerdo donde dejé cada beso.
Un
viaje sin retorno rumbo a la inspiración,
Aquello
que el mar bajo mis pies no se llevó.
Recorrí
ciudades escribiendo versos,
La
libertad dejó de consumirme, dejó de ser un peso.
Y ahora
no vivo sin ti, vivo porque vive tu recuerdo,
Como
aquel que a lo lejos, dejó el grito en el cielo.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Deambulo en las noches
Deambulo en las noches,
soy peregrino de las calles,
colecciono lo que queda…
poco de mí en los bares.
No me dedico a robar
ni siquiera amores sin razón.
Quizás solo algún beso
que me anime el corazón.
En el cielo ya no quedan
esas estrellas que miraban,
con tristeza en los ojos,
como mis penas arrastraba.
Soy el lobo solitario
que a la luna aullaba
por quedarse un rato más
por sentir que el tiempo pasa.
Quizás muera,
quizás no,
Ahora mi alma está en paz.
Y solo creo, que me queda, solo creo,
olvidar.
domingo, 21 de agosto de 2011
A dónde vas
¿A dónde vas?
que recorre tu alma
y dejas de ser feliz.
Tu voz guarda silencio.
Tus labios a veces callan.
Es mejor dejar pasar el tiempo
y fingir que todo pasa.
Y a lo lejos se divisa otro
amanecer.
El sol agotado quiere volver
a ver.
¿A dónde voy?,
cansado de esperar
por este barrio gris.
Y todo sucede.
Y nada acontece.
Y el mundo volverá a sonreír.
viernes, 19 de agosto de 2011
El sol escrito
El sol caía inevitablemente hacia la cúspide de lo visible, hacia más allá del horizonte. Moría a cada rato mientras a su paso dejaba sus últimos alientos de calor, sus ya pequeños rayos que deshacían el atardecer y se convertían en una noche imperturbable y mezquina. Desaparecía para quizás, quién sabe, volver a renacer dentro de un tiempo, pero aún quedaba mucho para ello. Las últimas ráfagas de luz recorrían las hojas del libro, dándole un color pergamino antiguo y olvidado. Las dejaban impregnadas de un halo mágico de misterio, como si ese atardecer que se convertía poco a poco en anochecer formara parte de la historia que por sus páginas transcurría. El cielo cogía a cada rato un color más oscuro, mientras por él se deslizaba lo poco que quedaba de ese día, desvaneciéndose lentamente en una neblina de incertidumbre frialdad. Ya casi ni se veía, el calor abandonaba el aire dejando paso a un frío glaciar que se apoderaba de este mientras se imponía un reinado efímero dejando caer sobre la tierra una manta negra y cubierta de estrellas brillantes y planetas lejanos.
Desaparecía en el horizonte como una gota cuando se estrella en un mar inmenso. Estiraba mi cabeza para poder observarlo una vez más y sentir su calor apacible antes de dejar paso a la noche. Cuando por fin sucumbió a una muerte escrita, comprendí lo solo que había estado, y lo solo que estaba ahora.
viernes, 12 de agosto de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
Volveremos
El cielo se cae,
las nubes se cierran.
las gotas pasan
por mi cara muy cerca.
Que lejos ya quedan
aquellos recuerdos,
que guardo en mi baúl
de los pequeños momentos.
Esas risas
que nunca se apagan.
Los amigos son siempre
la virtud del alma.
¿Qué nos queda por ver?,
volveremos a ser viajeros.
Contigo siempre,
compañero.
las nubes se cierran.
las gotas pasan
por mi cara muy cerca.
Que lejos ya quedan
aquellos recuerdos,
que guardo en mi baúl
de los pequeños momentos.
Esas risas
que nunca se apagan.
Los amigos son siempre
la virtud del alma.
¿Qué nos queda por ver?,
volveremos a ser viajeros.
Contigo siempre,
compañero.
jueves, 28 de julio de 2011
Prisionero de tus miradas
Me quedé prisionero, entre
los resquicios de tu falda.
Tu sombra se alargaba,
como palabras en el viento.
Tu sonrisa fueron hechos.
Tus miradas de algodón,
en tus ojos pude ver
qué llevo en el corazón.
Los abrazos son ilusiones,
en atardeceres que extrañábamos.
Nunca huyó el sol,
mientras nos amábamos.
No creí en el destino,
no hubo casualidades,
las heridas se me cerraron,
se esfumaron las vanidades.
Soñé que me encadenaba
a tus sueños de papel.
Haría que se cumpliesen
con un beso al amanecer.
En los bolsillos vacíos
metimos los buenos momentos,
solo nos alimentamos
de nuestros deseos.
Serán las cartas que jugamos en la vida,
será el tiempo que nos dio una oportunidad,
será que a veces, cuando te miro,
me quedo sin hablar.
los resquicios de tu falda.
Tu sombra se alargaba,
como palabras en el viento.
Tu sonrisa fueron hechos.
Tus miradas de algodón,
en tus ojos pude ver
qué llevo en el corazón.
Los abrazos son ilusiones,
en atardeceres que extrañábamos.
Nunca huyó el sol,
mientras nos amábamos.
No creí en el destino,
no hubo casualidades,
las heridas se me cerraron,
se esfumaron las vanidades.
Soñé que me encadenaba
a tus sueños de papel.
Haría que se cumpliesen
con un beso al amanecer.
En los bolsillos vacíos
metimos los buenos momentos,
solo nos alimentamos
de nuestros deseos.
Serán las cartas que jugamos en la vida,
será el tiempo que nos dio una oportunidad,
será que a veces, cuando te miro,
me quedo sin hablar.
miércoles, 27 de julio de 2011
Cuatro vientos
Esta noche salta a mi cabeza todo aquello que pude perdonar y no quise. Perdonar parece sencillo cuando se dice y luego no se piensa, pero cuando en ocasiones te desvela, te saca de tus sueños y te hace recordar por qué tuviste que perdonar, entonces significa que el perdón nunca ha existido.
Inevitablemente revives situaciones de desencanto, de desilusión y decepción, solo quieres arrancar esas malas hierbas que crecen en tu memoria y que provocan unas lágrimas de frustración de pude y no quise. Un perdonar es merecido cuando el tiempo se compromete a olvidar, pero cuando el llanto del fracaso inunda tus ojos, los momentos perdonados vuelven por defecto, condenando los corazones que quedaron absueltos y que ahora, seguro, no se van a librar, de los cuatro vientos, que te despiertan, para no olvidar.
Inevitablemente revives situaciones de desencanto, de desilusión y decepción, solo quieres arrancar esas malas hierbas que crecen en tu memoria y que provocan unas lágrimas de frustración de pude y no quise. Un perdonar es merecido cuando el tiempo se compromete a olvidar, pero cuando el llanto del fracaso inunda tus ojos, los momentos perdonados vuelven por defecto, condenando los corazones que quedaron absueltos y que ahora, seguro, no se van a librar, de los cuatro vientos, que te despiertan, para no olvidar.
domingo, 24 de julio de 2011
La libreta
Todos tenemos una libreta, una que consideramos como "la...", y no una más. Ahí está todo, todo lo que compone, por así decirlo, tu forma de ser. Un libro que relata los pensamientos de tu persona, tus reflexiones y que trágicamente te condena a estar encerrado en una cárcel de palabras, limitado a lo que has dicho o tienes que decir. Todos hemos plasmado en la libreta lo que nuestra boca no supo decir en su momento, o simplemente hemos puesto ahí lo que ninguna caja fuerte podría guardar, dejándolo al amparo de miradas curiosas y sedientas de saber como robarte el poco juicio que piensan que tienes.
Todos hemos escrito ahí una historia, nuestra historia, la tenemos como objeto privilegiado dentro de nuestras vidas, un trozo de ti sabes que está ahí estampado porque es exactamente como quieres tu que sea. Da igual lo que hagas con ella o que pongas ahí, forma parte de ti. Yo he tenido muchas de esas, a lo largo del tiempo se me han ido llenando, pero las guardo todas como si fuesen el mejor relato que has leído.
Todos hemos escrito ahí una historia, nuestra historia, la tenemos como objeto privilegiado dentro de nuestras vidas, un trozo de ti sabes que está ahí estampado porque es exactamente como quieres tu que sea. Da igual lo que hagas con ella o que pongas ahí, forma parte de ti. Yo he tenido muchas de esas, a lo largo del tiempo se me han ido llenando, pero las guardo todas como si fuesen el mejor relato que has leído.
martes, 19 de julio de 2011
Preguntas retóricas...
¿Cuántas millas he recorrido
en el camino a la eternidad?.
¿Cómo acabas con este miedo
sin tener felicidad?.
¿Dónde terminas con el sufrimiento
de vivir sin tranquilidad?.
¿Por qué el mundo perfecto
es tan difícil de explicar?.
jueves, 7 de julio de 2011
Malas ideas
Sentado, al amparo de las estrellas, apoyado en una roca llevaba toda la noche. Como si de una prolongación de su brazo se tratase, sujetaba una botella de ron añejo que cada cierto tiempo y cuando él veía oportuno, se la llevaba a los labios para beber pequeños sorbos que le mantenían con vida y caliente en la noche. Se consideraba un hombre con el corazón apretado por una mano rígida, su pesadilla de cada anochecer, que le mantenía en vela y fingiendo un mal de insomnio.
Sin animo de lucro se bañaba en cada recuerdo que le hacía feliz y le conseguía sacar la sonrisa, que parece fácil, pero ni a tiros se asomaba. Dejaba bailar a sus pensamientos haciendo de estos un mal uso y con poca coherencia se acordaba de todos aquellos a los que echaba de menos y les escribía poesías para que no le olvidasen, pero por falta de recursos, otros dicen de inteligencia, el correo nunca llegaba al afortunado dedicado. Con andares lentos y mirada desecha se le recordaba en noches como esta, aullando a una luna desaparecida, esos cuatro versos que escribía en el reverso de la botella.
Sin animo de lucro se bañaba en cada recuerdo que le hacía feliz y le conseguía sacar la sonrisa, que parece fácil, pero ni a tiros se asomaba. Dejaba bailar a sus pensamientos haciendo de estos un mal uso y con poca coherencia se acordaba de todos aquellos a los que echaba de menos y les escribía poesías para que no le olvidasen, pero por falta de recursos, otros dicen de inteligencia, el correo nunca llegaba al afortunado dedicado. Con andares lentos y mirada desecha se le recordaba en noches como esta, aullando a una luna desaparecida, esos cuatro versos que escribía en el reverso de la botella.
Si solo me he sentido,
nadie me echará de menos.
Cuántas lágrimas brotan,
al final de cada verso.
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