Etiquetas

viernes, 1 de julio de 2011

Sin miedo

Sin miedo, deja la tristeza guardada
en un cajón, en un papel, en el baúl
que se ampara en la oscuridad, en el
fondo de tu corazón, donde no la puedas sentir.

Solo dime, quién te rompe los sueños
quién te arranca la realidad que desafía,
quién te quita los secretos cuando a los ojos
te mira y tu, indefensa, te escondes.

No te puedes perder por tu camino
frio, muerto, sin dolor ni compasión.
Se quedará donde todavía, por pena,
decide que es mejor estar.

No te dará palabras de ánimo,
se sentará a mirarte, con sonrisa burlona.
Se quedará a escupirte a la cara,
todo lo que deseaste tener…sola.

miércoles, 29 de junio de 2011

100 lágrimas de soledad

Son cien lágrimas de soledad
las que cuento cada noche
mirando por el cristal.

Las heridas sin sangre,
que en el alma lloran,
pues no saben hablar,
se quedaron solas.

Las voces fallecidas en la oscuridad
que se olvidaron de escribir,
que se olvidaron de narrar.

Son momentos cobardes,
que ante la valentía,
solo arden.

Los besos fugados,
que no dejaron,
de ser imaginarios.

Son poemas que piensan en ti,
Son sueños sin principio ni fin.

Mil sonrisas y miradas,
Y en el fondo, un alma amargada.

Una balada que inunda el corazón.
Problemas, que el viento, no se llevó.
Es el lamento de un alma sin amor.
La verdad de una mentira que tenía razón.

Son cien lágrimas de soledad,
las que mando callar,
cada noche, por no recordar.

sábado, 25 de junio de 2011

Palabras de amor

Me soltó una risa estruendosa y larga que se hizo notar a metros de distancia.
-ÉL, él si era un hombre de los de verdad, no esos que se ven por la calle hoy en día, ese hombre vivió su tiempo sin fortuna ni gloria, ni penas ni desengaños, pero… ooh me cortaría un dedo si te estuviese mintiendo al respecto. No habrá otro como él, era único, sencillo y grande a la vez, todo lo que sé lo aprendí de él, todo, hasta sumar y restar. Aquel hombre, siempre en primera línea de fuego, lo recuerdo como el tipo que dejaba pasar el tiempo sentado en una silla al fresco en medio del campo respirando lo que él llamaba El temps que es respira, nunca lo vi quejarse de nada, solo del amor, esa heridas de amor que a veces se le quedaban abiertas y tenía que escribir para sanarlas, y lo soltaba todo, ¿sabes?, cosas preciosas que tuve oportunidad de leer. Aún recuerdo como conseguía conquistar a cualquier mujer con esas palabras de amor que escribía en una carta y la dejaba en el buzón de la afortunada, no había una que no se rindiese a su encanto.
Coincidencia, bueno, no lo sé, pero también tocaba la guitarra y había una canción que volvía loca a cualquier mujer que la escuchara de su boca, Paraules d´amor.

Paraules d'amor senzilles i tendres.
No en sabíem més, teníem quinze anys.
No havíem tingut massa temps per aprendre'n,
tot just despertàvem del son dels infants.


Magnifico…-
En sus ojos se reflejaba la nostalgia de, como él decía, un buen hombre.

miércoles, 22 de junio de 2011

Fábulas de vida

Si piensas lo difícil que es el mundo y lo complicado que es tu mundo, sabrás que no podrás vivir en ... (silencio).


Se acercó como un ola
a los acantilados.
Se centró en lo que 
no se pudo hacer.
Todas las palabras, 
se sintieron desfallecer.


Era un marinero en el puerto,
sin zarpar.
Un viejo molino arrogante,
sin respirar.
Era la extraña golondrina,
que nunca quiso volar.


A la farola se juntaba,
todas las noches de alta-mar.
La leyenda solo explicaba
que en el cielo se hacía mirar.


Fue la piedras 
de las temidas palabras.
Fue el daño
que no hizo nada.


Al silencio se acogió
cuando disparaban las preguntas,
que no pudo esquivar,
vinieron todas juntas.


Ya sabes, era un marinero
sin mar.
Un molino sin respirar.
La extraña golondrina, que no quiso volar.

domingo, 19 de junio de 2011

El pícaro del sofá

Recuerdo a ese tipo como si fuera ayer, pelo largo y andrajoso de color no identificado, ojos verdes brillantes donde se reflejaba la luz de la lámpara más cercana y una barba de 5 días, portentosa y la cruzaban varias cicatrices de sus años de juventud, alguna movida loca en un bar a las 4 de la madrugada cuando el dueño ya mandaba a paseo a la fila que se apostaba delante de la barra. Tenía un aspecto que te embaucaba y captaba toda tu atención al instante, te hacía preguntar -¿ese tipo de gente sigue existiendo?-. Delgado y cubriendo su cuerpo una chaqueta de cuero ochentera que había tenido más vida que el propio individuo que la sostenía, un hombre de pelo en pecho y con un tatuaje, dicen, donde solo lo podían ver las chicas de las bocas de fresa como él las llama, unos pantalones semi-ajustados y unas botas de rockero auténtico. Verle así, sentado en un sofá de piel marrón en un garito de poca monta, era hacer un viaje a lo más profundo del caos o de la buena vida, depende de cómo lo pillen los rayos del sol de la mañana siguiente.
En sus manos sostenía una guitarra Strato, color blanco sucio, raspada bastante por los bordes y con el clavijero quemado de tantos cigarros, y no tan cigarros, que ha tenido que dejar en algún lado para tocar la balada del diablo. En sus arrugas se demuestra que en algún tiempo estuvo necesitado de una luz firme que alumbrase su camino y no le bastaban las parpadeantes de los moteles de carretera, no, esas les señalaba otras cosas, cosas prohibidas dice él.
Un hombre que ya ahogó todas sus penas, que se asomó varias veces al tejado de la locura y otras tantas veces se bajó de él por vértigo, que se perdió por las curvas más peligrosas y supo encontrar al final esa boca de fresa, un tipo que ha decidido despegar de una vez quemando todos sus recuerdos.
Un hombre peculiar que a veces vaga por las noches buscando la luna llena, con su vitalidad de veterano en las guerras que se libran en la oscuridad entre la conciencia y el deber. Ya ves, un alma sin pena que vaga por la vida pidiendo limosna de cariño con sonrisillas de pícaro, en definitiva, un tipo majo.

sábado, 11 de junio de 2011

Una reflexión para pensar

Hace poco un gran amigo mio me dijo una verdad con la que me quedé pensando un buen rato intentando descubrir los entresijos que podría esconder, pero solo llegué a la conclusión de que es una frase en la que cada uno la puede interpretar como quiera, del modo que quiera y sacar su propia reflexión...


"Nos levantamos felices, desayunamos enfadados y nos acostamos llorando".



domingo, 5 de junio de 2011

Canción

Si solo fuera el rencor 
el que me hace pedir perdón.
En esta vida pasan cosas
que no se me notan.

Prisionero de mis sueños,
escritor cada noche,
no hay segundo en el tiempo
que no me perdone.

¿Dónde estuve?,¿dónde ando?,
quién me trajo arrastrando
lo que no quería ver
por triste que fue.

Quizás fueron esos versos
que murieron por no hablar.
Se quedaron esos besos
sin poder abrazar.

Oye, sal, te lo pido,
no son más que tres gotas,
una a una van contando
todas mis derrotas.

Oye, sal, que no es tarde,
no quiero ver tu sombra,
si en tu silencio
te guardas lo que importa.

Oye, sal, que más quieres,
esta vida es muy corta,
cada instante que pasa, 
se escapa por mi boca.

lunes, 30 de mayo de 2011

Un silencio nocturno

Era un naufragio como otro cualquiera, un choque de palabras a la salida, un mar de olas infinitas que susurraba tranquilidad al llegar a la playa. Otro silencio roto, un todo por el cual dejó de escribir, unos pasos que malinterpretaron la historia y ahora se encuentra solo, a la deriva en una vida llena de contemplaciones y malos recuerdos, que intentó solucionar mirando cada mañana fijamente al sol, para ver si así conseguía quemar esos recuerdos que le acompañaban cada noche sentado en la barra de los perdedores nocturnos.


Era otro secreto que se echó a volar a la llegada del alba, una nada que se abría paso cada mañana entre la niebla de su memoria. Un silencio mudo, con ganas de hablar, un sueño que se asoma a su ventana y le recuerda que el único logro que va a conseguir en la vida es morirse. Era una lluvia de gotas amargamente negras, era un mapa borrado del cielo, era una canción sin música, era un beso sin sabor, era un silencio que prefirió quedarse mudo.

lunes, 23 de mayo de 2011

Una noche sin vida

Con luces y neones de carretera.
De puros y perfumes que quitan las penas.
De tíos que fingen estar codiciados.
De piernas abiertas y pechos cerrados.

La esquina se llena de amores pagados,
la noche se ensucia de dinero barato.
Sabanas llenas de ideas impuras,
salidas de emergencia para noches muy duras.

Y con una sonrisa te dan su corazón.
Y con una mirada, te dicen -mi amor-.

Sus ojos reflejan la luz de las estrellas.
Por la barra se desliza con o sin sorpresas.
Sus labios de fresa, sabor caramelo,
de piel oscura, como su pelo.

Muñequita de trapo que enterraste tus sueños,
tu alma y cuerpo ya tienen su dueño.
Quién se acordara de ti, en esta noche corta, 
en este bulevar donde te han dejado sola.

sábado, 14 de mayo de 2011

Conversaciones en el último bar

Se abrió la puerta del último bar de la noche, un rostro se asomó lentamente por ella pero la cortinilla de humo que predominaba en el ambiente no dejaba averiguar quien se escondía bajo esa silueta. La chica, pelo corto, pelirroja, bajita y de tez blanca se encaminó hacía la barra mientras levantaba la mano para llamar la atención del camarero y pedir un Bourbon con Whisky. Se sentó en un taburete, el cual cojeaba por un lado, y apoyó sus codos en el borde de la barra mientras saboreaba su bebida. A continuación, la chica se giró para ver la figura que estaba sentada a su lado con la cabeza baja y su mejor perfil en la sombra por culpa de un foco de luz mal proyectado.
Ella sonrió con desgana, le había reconocido, pero no esperaba encontrarlo allí, y menos esa noche.
-No pensé que te volvería a ver por aquí- le dijo poco entusiasmada por empezar una conversación.
El hombre levantó la cabeza y dejo el vaso vacío que sostenía con la mano derecha encima de la barra.
-Ya tiene que rondarte algo por la cabeza para pensar que un Ron doble te hará olvidarlo- le dijo de nuevo la chica, esta vez girando su taburete hacia él.
-Olvidar, que bien suena ¿no crees?, una imagen, una palabra, un recuerdo…- dijo el hombre, mientras miraba fijamente el vaso vacío.
La chica reflexionó sus siguientes palabras, le conocía demasiado bien para saber que le pasaba por la cabeza.
-Creo… que olvidar es de cobardes, aunque a veces nos contradigamos a nosotros mismos creo que olvidar sería lo más sencillo para seguir y no preocuparse, quién sabe, tal vez lo necesites, tal vez no, pero no podrás conseguirlo, es algo que te marca, una huella de la vida, una cicatriz del tiempo.
El hombre dejó de mirar al vaso y se dio la vuelta, ahora se le podía ver el rostro perfectamente, un rostro serio y amargado…
-Olvidar es una complicación de la vida que muchas veces… no podemos controlar- dijo el hombre mirándola directamente a los ojos.
-Entonces, no te rindas- le dijo la chica mientras dejaba el vaso en la barra y se perdía por el ambiente humeante del último bar de la noche.

domingo, 8 de mayo de 2011

Hasta el Lucero del Alba

Somos inmigrantes de las estrellas.
Somos lo que queda al final de la botella.
Somos el perfume de una noche loca.
Somos la suerte que nunca nos toca.

Dos rastrojos sin ánimo de lucro,
dos velas que siempre están de luto,
lo fácil, lo sencillo, lo corriente,
el amor cuando cruza el puente.

Dos caminos que nunca se encuentran,
dos historias que se quedan a medias.
Dos náufragos perdidos,
en una isla desierta.
Dos estatuas en la plaza,
que nunca despierta.
Dos corazones unidos,
Por un deseo.
Dos astros que se juntan,
En el Lucero.

Somos la ignorancia que se esconde,
los sueños rotos de una noche.
Somos la realidad, detrás de un espejo,
el tiempo que se para, cuando te beso.

lunes, 2 de mayo de 2011

Lágrimas del cielo

Observa como a fuera está lloviendo.
Como el agua moja cada parte de tu cuerpo.
La lluvia incesante nos rodea y nos atrapa.


Escucha como las gotas caen sin recelo al vacío, para acabar, quien sabe.
En tu pelo, en tu rostro, en tus labios.


Son lágrimas del cielo, son llantos de ángeles,
son el preludio de un amanecer sin remedio, desnudo y cálido,
como tus ojos, como tu boca, como tu cuerpo.


A fuera está lloviendo lágrimas del cielo.
Siente el recorrido de las gotas por tu cuerpo.
Escucha el agua caer, escucha el llanto de la noche.
Siente tus ojos llover y las lágrimas en tus labios.