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domingo, 25 de septiembre de 2011

Melancolía, noche y día.

Maldita noche,
me has dejado al amparo de la soledad.
En este camino la luz
solo es oscuridad.

La lluvia difumina las calles,
los sentidos se terminan de apagar.
Dejo que este mundo injusto
me termine de rodear.

Las estrellas me sirven de guía,
la luna se decide a acompañar
las huellas que voy dejando
en este camino a la eternidad.

Y me dejé el corazón guardado,
en el fondo de un cajón.
Y me dejé mil versos escondidos,
en cada rincón.

Saqué del bolsillo ese recuerdo,
me dejé en el alma una pena,
cada gota de esta lluvia
se perdió en la arena.

No es cada paso que doy,
es cada pisada que dejo atrás.
Por hoy ya está bien.
Buenas noches, soledad.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Remember

Alguna vez, inevitablemente, nos damos la vuelta para ver el pasado y recordar que otros tiempos fueron mejores, que la sonrisa pernoctaba en nuestra cara, que los días sabían a gloria, que las calles corrían contigo en una mañana de dulce despertar. Siempre me gusta decir que no debemos arrepentirnos de nuestros errores, por muy fatídicos que hubieran sido, porque, en aquel momento en el que los cometimos, hacerlo nos pareció la mejor opción. Pero a veces es inevitable volverse y decir que hubiese pasado...si todo hubiese sido distinto. 
Son momentos que no deseas recordar pero la espina sigue clavada, el daño ya está hecho, sabes que ese dolor seguirá ahí y no podrás quitártelo y el único remedio que ves es llorar, llorar para intentar suavizar esa sensación, de que el pasado te pisa los talones y te recuerda que sigue ahí, que no se ha ido, que no se irá nunca.
Pero delante siempre se tiene un futuro, otro día de gloria, otra sonrisa que pernoctará, otro dulce despertar, porque, como dicen los buenos cantantes -la mejor canción está por escribir-. Y a veces me digo eso, hubo buenos momentos en mi vida, pero el mejor, aún está por vivir.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Cartas retóricas


De miradas no se escribe una carta,
de silencios no surge el amor.
Aquí está todo lo que dijimos
Pero el viento se llevó.

Suenan los llantos de una canción pérdida,
de un acorde menor que vuelve gris el día.
No me acuerdo de dónde escribí esto,
no recuerdo donde dejé cada beso.

Un viaje sin retorno rumbo a la inspiración,
Aquello que el mar bajo mis pies no se llevó.
Recorrí ciudades escribiendo versos,
La libertad dejó de consumirme, dejó de ser un peso.

Y ahora no vivo sin ti, vivo porque vive tu recuerdo,
Como aquel que a lo lejos, dejó el grito en el cielo.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Deambulo en las noches

Deambulo en las noches,
soy peregrino de las calles,
colecciono lo que queda…
poco de mí en los bares.

No me dedico a robar
ni siquiera amores sin razón.
Quizás solo algún beso
que me anime el corazón.

En el cielo ya no quedan
esas estrellas que miraban,
con tristeza en los ojos,
como mis penas arrastraba.

Soy el lobo solitario
que a la luna aullaba
por quedarse un rato más
por sentir que el tiempo pasa.

Quizás muera,
quizás no,
Ahora mi alma está en paz.
Y solo creo, que me queda, solo creo,
olvidar.

domingo, 21 de agosto de 2011

A dónde vas


¿A dónde vas?
perdido por ese barrio oscuro y gris,
que recorre tu alma
y dejas de ser feliz.

Tu voz guarda silencio.
Tus labios a veces callan.
Es mejor dejar pasar el tiempo
y fingir que todo pasa.

Y a lo lejos se divisa otro
amanecer.
El sol agotado quiere volver
a ver.

¿A dónde voy?,
cansado de esperar
por este barrio gris.
Y todo sucede.
Y nada acontece.
Y el mundo volverá a sonreír.

viernes, 19 de agosto de 2011

El sol escrito


El sol caía inevitablemente hacia la cúspide de lo visible, hacia más allá del horizonte. Moría a cada rato mientras a su paso dejaba sus últimos alientos de calor, sus ya pequeños rayos que deshacían el atardecer y se convertían en una noche imperturbable y mezquina. Desaparecía para quizás, quién sabe, volver a renacer dentro de un tiempo, pero aún quedaba mucho para ello. Las últimas ráfagas de luz recorrían las hojas del libro, dándole un color pergamino antiguo y olvidado. Las dejaban impregnadas de un halo mágico de misterio, como si ese atardecer que se convertía poco a poco en anochecer formara parte de la historia que por sus páginas transcurría.  El cielo cogía a cada rato un color más oscuro, mientras por él se deslizaba lo poco que quedaba de ese día, desvaneciéndose lentamente en una neblina de incertidumbre frialdad. Ya casi ni se veía, el calor abandonaba el aire dejando paso a un frío glaciar que se apoderaba de este mientras se imponía un reinado efímero  dejando caer sobre la tierra una manta negra y cubierta de estrellas brillantes y planetas lejanos.
Desaparecía en el horizonte como una gota cuando se estrella en un mar inmenso. Estiraba mi cabeza para poder observarlo una vez más y sentir su calor apacible antes de dejar paso a la noche. Cuando por fin sucumbió a una muerte escrita, comprendí lo solo que había estado, y lo solo que estaba ahora. 

martes, 9 de agosto de 2011

Volveremos

El cielo se cae,
las nubes se cierran.
las gotas pasan
por mi cara muy cerca.


Que lejos ya quedan 
aquellos recuerdos,
que guardo en mi baúl 
de los pequeños momentos.


Esas risas
que nunca se apagan.
Los amigos son siempre
la virtud del alma.


¿Qué nos queda por ver?,
volveremos a ser viajeros.
Contigo siempre,
compañero.




jueves, 28 de julio de 2011

Prisionero de tus miradas

Me quedé prisionero, entre
los resquicios de tu falda.
Tu sombra se alargaba,
como palabras en el viento.


Tu sonrisa fueron hechos. 
Tus miradas de algodón, 
en tus ojos pude ver
qué llevo en el corazón.


Los abrazos son ilusiones,
en atardeceres que extrañábamos.
Nunca huyó el sol,
mientras nos amábamos.


No creí en el destino,
no hubo casualidades,
las heridas se me cerraron,
se esfumaron las vanidades.


Soñé que me encadenaba
a tus sueños de papel.
Haría que se cumpliesen
con un beso al amanecer.


En los bolsillos vacíos
metimos los buenos momentos,
solo nos alimentamos
de nuestros deseos.


Serán las cartas que jugamos en la vida,
será el tiempo que nos dio una oportunidad,
será que a veces, cuando te miro,
me quedo sin hablar.

miércoles, 27 de julio de 2011

Cuatro vientos

Esta noche salta a mi cabeza todo aquello que pude perdonar y no quise. Perdonar parece sencillo cuando se dice y luego no se piensa, pero cuando en ocasiones te desvela, te saca de tus sueños y te hace recordar por qué tuviste que perdonar, entonces significa que el perdón nunca ha existido. 
Inevitablemente revives situaciones de desencanto, de desilusión y decepción, solo quieres arrancar esas malas hierbas que crecen en tu memoria y que provocan unas lágrimas de frustración de pude y no quise. Un perdonar es merecido cuando el tiempo se compromete a olvidar, pero cuando el llanto del fracaso inunda tus ojos, los momentos perdonados vuelven por defecto, condenando los corazones que quedaron absueltos y que ahora, seguro, no se van a librar, de los cuatro vientos, que te despiertan, para no olvidar.

domingo, 24 de julio de 2011

La libreta

Todos tenemos una libreta, una que consideramos como "la...", y no una más. Ahí está todo, todo lo que compone, por así decirlo, tu forma de ser. Un libro que relata los pensamientos de tu persona, tus reflexiones y que trágicamente te condena a estar encerrado en una cárcel de palabras, limitado a lo que has dicho o tienes que decir. Todos hemos plasmado en la libreta lo que nuestra boca no supo decir en su momento, o simplemente hemos puesto ahí lo que ninguna caja fuerte podría guardar, dejándolo al amparo de miradas curiosas y sedientas de saber como robarte el poco juicio que piensan que tienes.
Todos hemos escrito ahí una historia, nuestra historia, la tenemos como objeto privilegiado dentro de nuestras vidas, un trozo de ti sabes que está ahí estampado porque es exactamente como quieres tu que sea. Da igual lo que hagas con ella o que pongas ahí, forma parte de ti. Yo he tenido muchas de esas, a lo largo del tiempo se me han ido llenando, pero las guardo todas como si fuesen el mejor relato que has leído.


martes, 19 de julio de 2011

Preguntas retóricas...

¿Cuántas millas he recorrido
en el camino a la eternidad?.
¿Cómo acabas con este miedo
sin tener felicidad?.
¿Dónde terminas con el sufrimiento
de vivir sin tranquilidad?.
¿Por qué el mundo perfecto
es tan difícil de explicar?.